Solo 3 de cada 10 terminaron su tesis en el tiempo que calcularon, según Buehler

Calculas que la tarea toma dos horas y termina tomando cinco. Le pasa a casi todos, y hay un nombre y un número para eso: Roger Buehler, Dale Griffin y Michael Ross pidieron a estudiantes de tesis que predijeran cuánto tardarían en terminar. El promedio calculado fue 33.9 días. El promedio real fue 55.5. Solo 30% de los estudiantes terminó dentro del plazo que ellos mismos habían fijado.

El dato que sorprende más que el promedio

Lo más revelador del estudio no es que la gente calcule mal, es cuánto calcula mal incluso cuando se cubre las espaldas. A los mismos estudiantes se les pidió un escenario "en el peor de los casos": si todo saliera mal, ¿cuánto tardarían? La respuesta promedio fue 48.6 días. El tiempo real, 55.5 días, superó también esa estimación pesimista. Planear para lo peor no alcanzó a cubrir lo que en realidad pasó.

Por qué el cerebro calcula así

Kahneman y Tversky describieron esto en 1982 como la tendencia a subestimar el tiempo de finalización incluso cuando la persona ya tiene experiencia de fallos parecidos en el pasado. La explicación con más evidencia es que al calcular, la mente construye un plan específico para esta tarea en particular: los pasos que imagina, sin las interrupciones, los rediseños ni los imprevistos que sí aparecieron en tareas anteriores similares. Cada estimación nueva se hace desde cero, como si el historial de retrasos previos no contara.

Cómo estimar distinto, no solo estimar "con más margen"

  1. Usa el historial en vez del plan. Antes de calcular una tarea nueva, busca cuánto tardó la última tarea parecida. Ese dato real pesa más que la intuición sobre esta tarea específica.
  2. Pregunta cuánto tardan otros en tareas similares. Ver el tiempo que le toma a alguien más en el mismo tipo de trabajo saca al cálculo del plan idealizado propio.
  3. Multiplica tu primer número, no lo ajustes a ojo. Un factor fijo (1.5x, 2x, según qué tan seguido has fallado en ese tipo de tarea) es más confiable que "creo que le sumo un poco más".
  4. Registra el tiempo real después de cada tarea. Sin ese registro, cada nueva estimación repite el mismo error porque no hay con qué compararla.

Lo que esto no resuelve

Ninguno de estos ajustes elimina el problema, solo lo reduce. El estudio muestra que ni siquiera pedir explícitamente el peor escenario corrige el sesgo; la mente sigue anclada en el plan ideal. La meta realista es dejar de sorprenderse cada vez que la tarea tarda más de lo calculado, no predecir el número exacto.

Resumen

*Clearpath — menos ruido, un camino claro. Este contenido es informativo y no constituye asesoría profesional.*

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